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 Los instrumentos de percusión son considerados como los primeros instrumentos musicales, que se arraigaron inmensamente en la primeras comunidades hasta nuestros dias, han marcado muchos aspectos del convivir humano, me refiero a las tradiciones, cultos, fiestas, en la contiendas bélicas y en los rituales. Hoy por hoy la percusión tiene un papel muy importante en las funciones de un ministerio de música, desafortunadamente muchos hermanos, especialmente los jovenes no tienen una orientación clara, de como lograr que la batería también forme parte de la alabanza, a Cristo Redentor y que refuerce con firmeza la propagación del evangelio. Quizas en algún momento hemos escuchado lo siguiente: !ESTÁ MUY FUERTE¡ !GOLPEA MAS SUAVE¡ !ES MEJOR NO UTILIZAR LA BATERÍA¡ !NO SE ESCUCHAN LAS VOCES¡, son muchas las exclamaciones que podemos escuchar en nuestro entorno musical apostólico, de miembros del ministrio de música, de fieles, religiosas y de algunos sacerdotes, lo que ha hecho que la batería se convierta para algunos, en enemiga de la paz en la oración en la eucaristia, dejándola solo para conciertos, festivales y encuentros masivos, pero lo que muchos no saben es que la batería también, puede llevarnos a entrar en sintonia con Cristo en la oración. No olvidemos que en las sagradas escrituras,podemos encontrar algunos ejemplos donde la percusión hacia acto de presencia en compañia con otros instrumentos de viento; imaginémosnos aquellos instrumentos rudimentarios, nada sofisticados con los cuales el pueblo de Israel glorifico a Dios. Si hoy tratamos de escapar de ruido producido por jovenes nóveles en la batería es porque simple y llanamente, ellos tocan emulando un poco a otros bateristas, de bandas en este caso de rock, y como es sabido un concierto extremo de rock no tiene lugar, el encuentro con Cristo sino con el ruido.  Estas influencias son marcadas debido a que muchas bandas de rock son promocionadas por la televisión, internet, la radio y por otros medios; Esto ha hecho que en mucho casos nuestra eucarirtia se convierta en miniconcierto personal de batería, que no deja espacio para la oración. Es aqui donde debemos entrar en acción y no evitar que toquen, sino más bien enseñarles a alabar a Nuestro Redentor por medio de cada uno de los componentes de la batería, invitándolo a convertir ruido en hermosas notas de alabanza y eso se logra procurando una orientación clara, que debe estar enmarcada dentro de la formación del ministerio de música. Vamos a considerar algunas cosas que les ayudarán, a formar buenos bateristas para Cristo: - Una forma ideal es acercar a los niños a la percusión, enseñándoles que la batería aunque es un instrumento de mucha fuerza sonora, debe estar al servicio de la propagación del evengelio.
 - No cerrarle las puertas de nuestro ministerio a un joven que tenga influencia en el rock, antes bien invitarlo y poco a poco, enseñarle a orar con su batería.
 - En la medida de lo posible, brindarle una formación tanto academica como litúrgica para lograr un percusionista integral, que ayudará a darle mayor cromatismo musical a las interpretaciónes de las piezas del ministerio de música, para que gradualmente aprenda a marcar el ritmo en el camino de la evangelización con amor, paciencia, y dedicación, como un tambor de Cristo.

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